
Cristina es una muchacha dulce y tierna, querida por todos en [El Platanal], una hermosa hacienda propiedad de Don Severiano Álvarez, su padre, hombre recio de campo y de gran carácter. En este lugar trabaja como capataz Diego Hernández, un criollo fuerte que se ha enamorado Cristina, y ella, ante el amor que siente por Diego, se entrega a él. Cristina confiesa a su padre estar embarazada y que ama a Diego. Severiano ordena que Cristina y Raquela, la sirvienta, se vayan a la capital y ahí tenga a la criatura. Por los manejos...